En el fondo de su armario había verdades, secretos, dolor, miedo a la intolerancia, a la rabia o la tristeza. Pero fuera se encontraba la esperanza. Una noche cubierta por mil estrellas. Un día de sol brillante bañándose en las aguas de un inmenso mar; en Isabela permanecían la acción y efecto. Estaba dotada de fuerza y el coraje para salir adelante lo encontraba cerrando de un portazo el odioso armario para abrazar la vida cada mañana con seguridad, confianza y una sonrisa digna de un saludo tan cotidiano como… ‘Buenos días.’
#Somosmuchoslee