‘Difícil de ignorar’… Isabela era una joven osada e interesante, pero poco sociable. En las escasas ocasiones en las que decidía abrir sus alas destacaba el torrente de su carácter. La naturaleza de su esfuerzo generaba una reiterada competencia malsana —agresiva envergadura— de dimensión ácida, burbujeante alrededor del verbo envidia…, liviano en fatiga y prolífero experto ajeno a lo dinámico. Siniestro abanderado sin más objetivos que acorralar, atacar o apartar; viciando la intención de competir con seriedad o considerar a cada uno por su valía. ¡Claro que es… más fácil llegar a la meta sin esfuerzo! Por medio de atajos o camuflando verdades de triunfos hasta convertirlas en mentiras. Olvidando con frecuencia y torpeza que el que tiene luz innata ‘ni puede ni debe permanecer en la oscuridad.’
#Somosmuchoslee